© George Riveron, 2009.
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Contra la soledad de la sombra
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mar
aguas de mi silencio de mi suerte
aguas y piedras de mi yo
vengan
que el grito vuele esta frontera en soledad
tu sitio
tu máscara
tu laúd
vengan a mi orfandad de arena
de atrasado reloj de arena
de blanca arena retrasada
vengan a limpiar mi cuerpo
del azufre que provoca el hastío
a despedazar mis huesos y mi sien
en la espuma de sus estancias
arremetan contra mí
la espina de su odio
maten mis deseos y mi sed
mi nostalgia y mi duda
sacrifíquenme.
pequeña serenata
yo no he acabado de amar del todo
aunque esté en la lista
de los candidatos a la morgue
yo fui alegre a veces
cuando me hablaban de miguel angel
o de los lirios de van gogh
yo fui un sastre de la soledad
oculto de las lámparas
donde jugueteaban insectos y hormigas
yo probé lo amargo
lo vano lo barato
un tiempo sin colores
donde llovía cansancio y desesperación
mi casa fue la madrugada
y mi oficio trasnochar
yo fui alegre a veces
cuando el amor no era ilusiones y espuma
sino una barca en busca de otra orilla.